Salmón al limón y eneldo en freidora de aire

Salmón al limón y eneldo cocinado en freidora de aire

El salmón en freidora de aire queda tierno y se cocina en pocos minutos. Esta versión lleva limón, eneldo y una capa ligera de aceite para que el pescado conserve su jugosidad. Es una receta rápida para dos personas; ajusta el tiempo al grosor de los lomos y revisa el centro antes de servir.

Lomo de salmón con limón y eneldo cocinado en air fryer
Salmón con limón y eneldo, listo en minutos.

Ingredientes (2 raciones)

  • 2 lomos de salmón de 150–180 g (5–6 oz) cada uno, sin espinas
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • ½ limón: ralladura y unas gotas de zumo
  • ½ cucharadita de eneldo seco o 1 cucharadita de eneldo fresco picado
  • ¼ cucharadita de ajo en polvo, sal y pimienta
  • Rodajas de limón para servir

Preparación paso a paso

  1. Comprueba que no queden espinas y seca los lomos con papel de cocina.
  2. Mezcla aceite, ralladura, eneldo, ajo, sal y pimienta. Pincela la parte superior y los laterales. Añade solo unas gotas de zumo antes de cocinar para que la superficie no quede húmeda.
  3. Precalienta a 200 °C (400 °F) durante 2–3 minutos si el fabricante lo recomienda. Coloca el salmón con espacio entre los lomos; la piel puede quedar abajo.
  4. Cocina 7–10 minutos. Empieza a comprobar a los 7 minutos: el tiempo cambia con el grosor, el tamaño y si el pescado estaba frío o a temperatura ambiente.
  5. Para una referencia segura, el centro debe alcanzar 63 °C (145 °F), medidos con un termómetro en la parte más gruesa. Reposa 2 minutos y termina con limón fresco.

Cómo evitar que se reseque

No lo cocines hasta que se deshaga por completo: el calor residual continúa cocinándolo durante el reposo. Si el lomo es muy fino, reduce el tiempo y comprueba antes. Si usas salmón congelado, descongélalo en el frigorífico y sécalo bien antes de sazonar. No apiles los lomos en la cesta.

Con qué acompañarlo

Sírvelo con brócoli crujiente o patatas gajo hechos en la freidora de aire. Para variar, cambia el eneldo por perejil o añade una pizca de pimentón. Guarda las sobras refrigeradas y consúmelas pronto; recaliéntalas suavemente para conservar la textura.

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