Estas patatas gajo quedan doradas por fuera y tiernas por dentro con poco aceite. El secreto es cortarlas de tamaño parecido, secarlas bien y no llenar demasiado la cesta. Son una guarnición sencilla para pollo, pescado o una hamburguesa casera.

Ingredientes (3–4 raciones)
- 600 g (1⅓ lb) de patatas, unas 3 medianas
- 1 cucharada (15 ml) de aceite de oliva
- 1 cucharadita de pimentón dulce o ahumado
- ½ cucharadita de ajo en polvo
- ½ cucharadita de sal, pimienta y 1 cucharadita de hierbas secas
- 1 cucharada de maicena, opcional para más textura
Preparación
- Lava y cepilla las patatas. Puedes dejar la piel si está limpia. Corta cada patata por la mitad a lo largo y luego en gajos de grosor parecido.
- Para una textura más ligera, enjuágalas o déjalas en agua fría 20 minutos. Escúrrelas y sécalas a conciencia con un paño limpio; la humedad impide que se doren bien.
- Mezcla los gajos con el aceite, la sal, la pimienta, el pimentón y el ajo. Si usas maicena, espolvorea poca y vuelve a mezclar hasta cubrir ligeramente.
- Precalienta a 200 °C (400 °F) si tu modelo lo indica. Coloca las patatas en una sola capa, sin apilarlas.
- Cocina 18–22 minutos, agitando la cesta a los 10 minutos. Comprueba a partir de los 16: el tamaño del corte y el modelo pueden cambiar el tiempo. Están listas cuando se atraviesan fácilmente con un tenedor y los bordes están dorados.
Trucos para que queden crujientes
Secar las patatas después de enjuagarlas es más importante que añadir mucho aceite. Si la cesta es pequeña, cocina en dos tandas y mantén la primera caliente en el horno a baja temperatura. No añadas queso rallado al principio porque puede quemarse; agrégalo al final si lo deseas.
Salsas y variaciones
Prueba con romero y ajo, una pizca de cayena o una mezcla de especias cajún. Sírvelas con yogur natural, limón y hierbas, o con tu salsa favorita. También combinan con los muslos de pollo al limón de Cesta Crujiente. Si guardas sobras, refrigéralas y recaliéntalas en la freidora durante unos minutos para recuperar algo de textura.