Estos garbanzos quedan tostados por fuera y tiernos en el centro con muy poco aceite. El secreto está en secarlos bien, retirar las pieles sueltas y agitar la cesta varias veces. El tiempo puede variar según el tamaño de los garbanzos y la potencia de la freidora.
Ficha de la receta
Raciones: 3 como aperitivo · Preparación: 10 minutos · Cocción: 15–20 minutos · Temperatura: 190 °C (375 °F).
Ingredientes
- 1 bote de garbanzos cocidos, unos 400 g (14 oz)
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- ½ cucharadita de pimentón dulce o ahumado
- ¼ cucharadita de comino molido
- ¼ cucharadita de ajo en polvo
- ½ cucharadita de sal fina, ajustada al gusto
- Una pizca de pimienta de cayena, opcional
Procedimiento paso a paso
- Escurre y enjuaga: vierte los garbanzos en un colador, enjuágalos bajo el grifo y déjalos escurrir dos minutos. Retira las pieles que se desprendan con facilidad; no hace falta pelarlos todos.
- Sécalos muy bien: extiéndelos sobre un paño limpio o varias hojas de papel de cocina. Frótalos con suavidad y espera unos minutos. Si todavía se ven húmedos, la piel se cocinará al vapor en vez de tostarse.
- Añade el aceite: ponlos en un cuenco seco, incorpora el aceite y mezcla hasta que todos queden apenas brillantes. No agregues aún la sal ni las especias: pueden oscurecerse demasiado durante la cocción.
- Precalienta si tu modelo lo recomienda: calienta la freidora a 190 °C (375 °F) durante 3 minutos. Coloca los garbanzos en una sola capa; si tu cesta es pequeña, haz dos tandas.
- Cocina y agita: cocina 10 minutos, abre la cesta y agítala con cuidado. Repite cada 4–5 minutos hasta que estén dorados y secos al tacto, normalmente 15–20 minutos. Empieza a vigilarlos desde el minuto 14 para evitar que se quemen.
- Sazona al final: pásalos a un cuenco, añade sal, pimentón, comino, ajo y cayena, y mezcla mientras aún están calientes. Prueba uno cuando se enfríe un poco: al enfriarse se vuelven más crujientes.
Cómo guardarlos y recuperarlos
Déjalos enfriar por completo antes de guardarlos en un recipiente limpio y seco, sin cerrar herméticamente si aún conservan algo de humedad. Para recuperar el crujiente, caliéntalos 2–3 minutos a 180 °C (355 °F). Si se ablandan pronto, la próxima vez sécalos mejor o cocínalos un par de minutos más. Los tiempos son orientativos y cambian de una freidora a otra.
Variaciones fáciles
Prueba curry suave, limón y pimienta, o romero seco con ajo. Para una versión menos picante, omite la cayena. Sírvelos solos, sobre una ensalada o junto a nuestras patatas bravas en freidora de aire.
