Estas gambas al ajillo se hacen rápido y quedan aromáticas, con ajo, perejil y limón. Como el tamaño de las gambas y la potencia de cada aparato cambian mucho, utiliza el tiempo como referencia y comprueba el punto visualmente: estarán listas cuando la carne se vea opaca y firme, sin quedar gomosa.
Ficha de la receta
Raciones: 2–3 · Preparación: 10 min · Cocción: 5–7 min · Temperatura: 190 °C (375 °F).
Ingredientes
- 400 g (14 oz) de gambas grandes peladas y desvenadas, frescas o descongeladas
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 2 dientes de ajo picados muy finos
- ½ cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharada de perejil fresco picado
- Una pizca de sal y pimienta
- ½ limón: ralladura y zumo
- Rodajas de limón para servir
Cómo prepararlas paso a paso
- Descongela si hace falta: deja las gambas en el frigorífico durante la noche o descongélalas en un colador bajo agua fría corriente. Sécalas muy bien con papel de cocina; el exceso de agua dificulta que se doren.
- Prepara el aliño: mezcla en un bol el aceite, el ajo, el pimentón, la ralladura de limón, sal y pimienta. Añade las gambas y remueve para cubrirlas. Reserva el perejil y parte del zumo de limón para el final.
- Precalienta y coloca: calienta la freidora a 190 °C (375 °F) durante 2–3 minutos si tu modelo lo recomienda. Acomoda las gambas en una sola capa en una fuente pequeña apta para freidora; evita que el aliño y el ajo caigan por debajo de la cesta.
- Cocina brevemente: cocina 3 minutos, abre la cesta y remueve con cuidado. Continúa 2 minutos y comprueba una de las gambas más grandes. Si sigue translúcida en el centro, cocina tandas de 1 minuto hasta que se vea opaca y esté firme.
- Termina y sirve: mezcla con el perejil y unas gotas de zumo de limón. Prueba y ajusta la sal. Sirve enseguida con pan para aprovechar el jugo, o con arroz y ensalada para un plato completo.
Consejos y variaciones
No las cocines en varias capas: el aire debe circular para que se hagan de forma uniforme. Si solo encuentras gambas pequeñas, empieza a revisarlas a los 4 minutos. Para un toque picante, añade una pizca de guindilla; para una versión sin ajo, usa ralladura de limón y hierbas. Limpia enseguida la cesta y la tabla que hayan estado en contacto con marisco crudo.
